
Las proyecciones surgen en un contexto marcado por la flexibilización cambiaria, la evolución de la inflación y las expectativas sobre el ingreso de divisas durante el segundo semestre del año.
De concretarse ese escenario, la cotización mostraría una suba cercana al 30% respecto de los valores actuales, aunque los especialistas remarcan que las previsiones pueden modificarse según la evolución de la economía y las decisiones del Gobierno nacional.
Las estimaciones forman parte de los informes que siguen bancos, consultoras y empresas para planificar inversiones, costos y estrategias comerciales de cara al cierre de 2026.