
El equipo de Claudio Úbeda se puso en ventaja con un gol de Miguel Merentiel, pero el conjunto brasileño llegó al empate a través de Fagner en el segundo tiempo. Sobre el final, el VAR anuló otro tanto de Merentiel por una mano previa y además el Xeneize reclamó un penal que no fue revisado.
Con este resultado, Boca quedó obligado a ganar en la última jornada frente a Universidad Católica para depender de sí mismo y asegurar la clasificación a octavos de final.
La igualdad dejó un clima caliente en La Bombonera, con fuertes protestas contra el arbitraje venezolano de Jesús Valenzuela y mucha preocupación por el futuro del equipo en la Copa Libertadores.