
La investigación determinó que por cada muerte notificada oficialmente, hubo dos muertes adicionales vinculadas con la enfermedad. Esta diferencia considerable refleja las limitaciones en los sistemas de registro y notificación durante la emergencia sanitaria global.
Las muertes no contabilizadas incluyen casos donde el covid-19 fue un factor contribuyente pero no la causa principal registrada, así como decesos que ocurrieron sin diagnóstico confirmado. También se consideran las muertes indirectas causadas por la saturación de los sistemas de salud.
Este nuevo cálculo permite dimensionar de manera más precisa el verdadero impacto de la pandemia en la población mundial. Las cifras subestimadas dificultan la evaluación de las políticas sanitarias implementadas y la preparación ante futuras emergencias.