
La obra demandará una inversión superior a los $3.653 millones y será financiada íntegramente con fondos provinciales. El proyecto busca ordenar uno de los puntos de tránsito más conflictivos y peligrosos del Gran San Juan.
Según informaron desde Infraestructura, la nueva rotonda será una de las más grandes de la provincia, con un radio cercano a los 80 metros y múltiples derivadores para mejorar la circulación vehicular y reducir la siniestralidad.
La intervención fue posible luego de un acuerdo entre la Provincia y Vialidad Nacional que habilitó a San Juan a ejecutar los trabajos en una zona bajo jurisdicción nacional, una demanda que vecinos y automovilistas reclamaban desde hace años.