
A la fiesta, realizada en una quinta de la zona de calle Alfonso XIII, asistieron alrededor de 200 jóvenes. Según explicó el fiscal Roberto Ginsberg, la agresión no ocurrió dentro del lugar del festejo, sino en la vía pública, después de una discusión que derivó en una pelea entre varias personas.
Uno de los principales obstáculos para la investigación es que, hasta el momento, no apareció un testigo que haya observado directamente el momento de la agresión mortal. La Fiscalía trabaja con registros de cámaras de seguridad y comenzó a entrevistar a jóvenes que participaron del festejo para reconstruir lo ocurrido.
El hermano mellizo de Uriel también resultó herido durante el enfrentamiento y permanece fuera de peligro. Su testimonio es considerado importante para la causa y volverá a declarar cuando se encuentre en condiciones. Además, los investigadores cuentan con el listado de asistentes a la fiesta y analizan elementos secuestrados durante la investigación.
Mientras continúa el análisis de las imágenes y las declaraciones, la Fiscalía pidió que quienes hayan estado en la zona durante esa madrugada y puedan aportar información se presenten ante la Justicia. Hasta el momento, no está confirmado si el responsable es mayor o menor de edad.