
Por primera vez en la historia, el pollo superó a la carne vacuna y alcanzó aproximadamente 50 kilos por habitante al año, desplazando a la vaca que históricamente lideraba con 60 kilos anuales. El cerdo también ganó terreno y pasó a representar casi 19 kilos anuales por persona. El factor determinante de este cambio es económico: el kilo de carne blanda especial ronda los 20.000 pesos, mientras que el pollo cuesta entre 3.500 y 4.500 pesos.
San Juan depende casi totalmente del abastecimiento externo, ya que el 90% de la carne vacuna que se consume proviene de provincias como Córdoba, San Luis, La Pampa o Buenos Aires. Los animales criados localmente no alcanzan para cubrir la demanda y en San Juan no es posible darle la terminación en engorde que el público exige, según explicó el referente del sector en diálogo con Canal 13 San Juan.
Hace tres o cuatro años el consumo anual alcanzaba casi 55 kilos por persona, mientras que en la actualidad descendió a 46 kilos. La caída se aceleró tras la ampliación de cupos de exportación y la escasez de ganado a fines del año pasado, lo que obligó a los sanjuaninos a volcarse hacia alternativas más accesibles para sostener su ingesta de proteínas.