
La mayoría de los casos atendidos por los uniformados fueron con bebés y niños menores de 4 años. Los policías aplicaron técnicas de emergencia mientras esperaban la llegada de ambulancias o trasladaban a las víctimas hacia centros de salud.
Las intervenciones demuestran la importancia de la capacitación constante en primeros auxilios que recibe el personal policial. Los efectivos lograron estabilizar a las personas en momentos donde cada segundo resultaba vital para preservar sus vidas.
La Policía de San Juan destacó el rol fundamental que cumplen sus agentes como primeros respondientes ante emergencias médicas. En muchos casos, la rápida reacción de los uniformados marcó la diferencia entre la vida y la muerte de las víctimas asistidas.