
La apelación busca que la conducta del condenado sea encuadrada como homicidio con dolo eventual, una figura penal más grave que implica mayor pena. Esta calificación se aplica cuando el acusado asume el riesgo de causar la muerte de otra persona con su accionar.
La sentencia original había determinado la culpabilidad de N. M. J. por homicidio culposo, que contempla penas menores al no considerar intención en el hecho. Ahora la defensa del Estado provincial insiste en que hubo elementos que demuestran que el imputado actuó con conocimiento del riesgo.
El caso deberá ser analizado por la Corte de Justicia de San Juan, que determinará si acepta el recurso y modifica la calificación legal del hecho que terminó con la vida de Lucía Rubiño.