
Emiliano Vicentela, propietario de Vicentela Viajes y Turismo, señaló que el interés que había observado meses atrás perdió fuerza durante las últimas semanas. Según explicó a Diario La Provincia SJ, la preocupación por las condiciones climáticas se sumó a la necesidad de cuidar los gastos familiares.
El empresario sostuvo que durante los últimos 30 días las consultas fueron particularmente bajas. Muchos pasajeros prefieren esperar para conocer cómo evolucionará el clima antes de comprometer dinero en una reserva, especialmente ante las dudas sobre qué destinos podrían verse más afectados.
**Evalúan reducir la frecuencia de los viajes**
Ante este escenario, algunas agencias analizan ajustar su programación para enero y febrero. La posibilidad no implica necesariamente eliminar destinos de la oferta, sino realizar menos salidas si las reservas no alcanzan los niveles esperados.
Vicentela explicó que la decisión dependerá del comportamiento de la demanda durante las próximas semanas. La planificación de los contingentes requiere anticipación, por lo que la falta de definiciones dificulta establecer cuántos viajes podrán sostenerse durante la temporada alta.
Entre las opciones que ofrece la agencia se encuentran destinos de la Costa Atlántica, como Mar del Plata y Villa Gesell; Viña del Mar, en Chile; las sierras de Córdoba, con Carlos Paz y La Falda; y Merlo, en San Luis. También hay propuestas internacionales hacia playas de Brasil y Centroamérica.
**El clima y la economía, dos factores que condicionan las decisiones**
Desde el sector turístico remarcan que la cautela de los viajeros no responde exclusivamente al temor por El Niño. El contexto económico también influye en la decisión de viajar y lleva a muchas familias a evaluar con mayor detenimiento los costos.
La incertidumbre climática se relaciona con la posibilidad de precipitaciones y otros eventos meteorológicos durante los próximos meses. Sin embargo, el desarrollo del fenómeno no permite anticipar con certeza qué condiciones se presentarán en cada destino ni qué impacto tendrán sobre los viajes.
Por eso, las agencias siguen de cerca la evolución de los pronósticos y esperan contar con mayor información para orientar a sus clientes y definir la programación de la temporada.
**Noviembre, una referencia para medir la demanda**
El próximo fin de semana largo de noviembre aparece como un momento importante para evaluar si el interés por viajar comienza a recuperarse. Según Vicentela, el movimiento turístico del reciente fin de semana largo de octubre estuvo por debajo de las expectativas.
La respuesta de los pasajeros durante noviembre podría servir como referencia para ajustar las propuestas del verano. Mientras tanto, las agencias mantienen las opciones disponibles y esperan que las consultas se reactiven a medida que se acerque la temporada.
El panorama deja un desafío para el sector turístico sanjuanino: organizar los viajes con suficiente anticipación en un contexto en el que los pasajeros evalúan tanto el presupuesto como las condiciones climáticas antes de decidir sus vacaciones.