El espectáculo musical del Super Bowl tuvo como protagonista a Bad Bunny, que llevó al escenario un show con fuerte identidad latina, coreografías y un repertorio que representó su estilo global. La presentación fue uno de los momentos más comentados de la noche.
En redes sociales, muchos espectadores celebraron la visibilidad de la música en español en uno de los eventos deportivos más importantes del mundo, mientras que otros debatieron por el uso predominante del idioma y la propuesta estética del artista. Estas discusiones se reflejaron en foros y comunidades online durante los días posteriores al evento.
Incluso algunos fanáticos destacaron apariciones sorpresivas durante el espectáculo y el impacto emocional del show en vivo, lo que reforzó la repercusión global de la presentación.
