La investigación judicial por la trágica muerte de Pablo Tiziano Araóz Castellino, el adolescente de 13 años que falleció tras caer en el canal Benavídez el pasado 17 de enero, dio un paso importante: por primera vez declaró un menor implicado en el hecho ante la Justicia, informaron fuentes vinculadas con la causa.
El menor, de 8 años, fue citado a declarar en el marco de la instrucción que lleva adelante el Juzgado de Menores, Adolescencia y Familia, como parte del proceso para esclarecer las circunstancias que rodearon el accidente fatal. Se trata de uno de los chicos que estaba junto a la víctima durante el episodio, que ya había sido informado como un incidente en el que el adolescente habría sido empujado.
El hecho —la comparecencia de un niño ante la Justicia para aportar datos en una causa penal que involucra a otros menores— marca un hito en la instrucción, al abrir una nueva etapa en la recolección de testimonios y evidencias. La declaración judicial del menor fue tomada por un equipo especializado en el fuero de menores, con apoyo de operadores capacitados para garantizar condiciones adecuadas a la edad y situación del testigo.
Hasta ahora, la investigación ya había confirmado que la víctima fue empujada por otros chicos durante lo que habría sido un juego o situación de riesgo en el canal de riego, generando múltiples preguntas sobre el modo en que ocurrió el accidente y el rol de las personas implicadas. La causa pasó al fuero de menores luego de que se confirmaran estas primeras versiones.