Un grupo de investigadores estudia cómo un análisis de sangre podría mejorar la precisión del diagnóstico del Alzheimer. El avance se basa en la identificación de biomarcadores sanguíneos que permiten distinguir esta enfermedad de otros trastornos neurodegenerativos.
El estudio analizó marcadores conocidos como AT(N) presentes en la sangre, que reflejan procesos biológicos vinculados al Alzheimer. Según los especialistas, estos biomarcadores ayudan a diferenciar el trastorno de otras patologías, como la degeneración lobar frontotemporal, que puede presentar síntomas similares.
La investigación incluyó poblaciones de varios países de América Latina, entre ellos Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú, lo que permitió evaluar la utilidad del método en distintos contextos sanitarios.
Los científicos destacan que este tipo de pruebas podría facilitar el acceso a diagnósticos más confiables, especialmente en lugares donde los estudios complejos —como las tomografías o el análisis de líquido cefalorraquídeo— son más difíciles de realizar.
Si bien todavía se requieren más estudios, los especialistas consideran que los análisis de sangre podrían convertirse en una herramienta clave para detectar la enfermedad en etapas más tempranas y mejorar el tratamiento de las personas con deterioro cognitivo.