Cristina Mariscotti, conocida como la “abuela lalala”, falleció a los 79 años tras sufrir una descompensación vinculada a una insuficiencia cardíaca. La mujer se había convertido en una de las figuras más queridas durante el Mundial de Qatar 2022 por sus festejos en las calles.
Vecina del barrio porteño de Liniers, se hizo viral cuando salía a celebrar los triunfos de la Selección argentina envuelta en la bandera, mientras los jóvenes la alentaban al grito de “abuela, lalalalalá”, un canto que terminó dándole su apodo.
Su carisma la convirtió en un símbolo espontáneo de la alegría popular durante la consagración argentina en Qatar, al punto de que miles de personas la adoptaron como “la abuela de todos”, pese a que no tenía nietos.
La noticia de su muerte se conoció en las últimas horas y generó conmoción entre quienes la recordaban como una de las postales más genuinas de los festejos mundialistas.
Su imagen, bailando y alentando en una esquina de su barrio, quedó asociada para siempre a uno de los momentos más felices del fútbol argentino.