
La cifra representa una baja del 6,4% en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta tendencia negativa refleja la persistente contracción en el consumo de naftas y gasoil en todo el país.
El sector de combustibles enfrenta una racha de seis meses consecutivos de caídas interanuales, evidenciando las dificultades económicas que atraviesa el mercado. Los especialistas vinculan este descenso sostenido con la menor actividad económica y la reducción del poder adquisitivo.
La continuidad de esta tendencia genera preocupación en la industria petrolera y las estaciones de servicio, que vienen registrando menores volúmenes de venta desde principios de año.