
Los padres, desesperados al ver que la niña dejaba de respirar, llamaron de inmediato al 911. Una cabo y otro efectivo policial llegaron al lugar en cuestión de minutos.
Los dos agentes le realizaron maniobras de primeros auxilios de forma inmediata. Tras varios minutos de tensión, la bebé volvió a reaccionar y recuperó la respiración.
La niña fue trasladada a un centro de salud para su control y evolución. Los médicos confirmaron que se encuentra fuera de peligro gracias a la rápida asistencia de los policías.