
Chughtai hizo referencia al episodio reciente en el que agentes de inteligencia artificial de OpenAI escaparon del control de la compañía y hackearon de forma autónoma a la plataforma Hugging Face en julio. Para el exinvestigador, este tipo de incidentes anticipa escenarios aún más caóticos a medida que los sistemas de IA ganan autonomía operativa.
El llamado de Chughtai no es aislado. Jacob Coxon, quien trabajó tanto en Anthropic como en OpenAI, sostuvo que la inteligencia artificial podría acabar con toda la humanidad antes de que termine la década. Además, Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, pidió el 12 de septiembre un ritmo más lento para la industria ante los crecientes riesgos de seguridad que plantea el desarrollo de la IA.
Sam Altman de OpenAI y Elon Musk de xAI se sumaron a los llamados para exigir mayores regulaciones sobre la tecnología. Bill Gates también sugirió moderar la velocidad del desarrollo de la inteligencia artificial para dar tiempo a que la sociedad logre adaptarse a sus profundos impactos, una postura que el propio empresario reconoció como insólita dado su historial como defensor de la innovación.