
El repunte fue consecuencia de un aumento del 2,1% en los productos nacionales y del 2,9% en los importados. Dentro de la producción nacional, el petróleo crudo y gas tuvo la mayor incidencia, con 0,71 puntos porcentuales, seguido por productos agropecuarios con 0,25 puntos, productos refinados del petróleo con 0,14 puntos y vehículos automotores con 0,10 puntos.
La suba mayorista de agosto se ubicó por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC). El IPIM quedó 0,4 puntos porcentuales arriba de la inflación minorista, que en el mismo mes se había ubicado en el 1,7%.
La inflación mayorista venía en un sendero bajista desde abril, cuando registró un alza de 5,2%, para ceder en mayo (2,5%), junio (1,1%) y julio (0,8%). El dato energético estuvo en línea con lo ocurrido en los mercados internacionales, ya que agosto combinó una suba moderada del dólar con un fuerte incremento del petróleo internacional.