
Cuando todo parecía perdido, el equipo verdinegro reaccionó en los minutos finales. Ferreyra igualó el partido desde el punto penal y desató la esperanza en las tribunas del Hilario.
En pleno descuento, Álvarez apareció para sellar el definitivo 3-2 y desatar la locura total en el estadio. El gol de la victoria llegó cuando ya nadie lo esperaba.
Con este triunfazo fundamental, San Martín logró meterse en zona de Reducido y mantiene vivas sus chances de pelear por el ascenso.