En un caso que conmocionó a la provincia, los padres de cuatro menores de entre 4 y 8 años admitieron haber secuestrado a sus hijos, que estaban bajo la guarda de una tía por decisión judicial, y fueron condenados en un juicio abreviado realizado este miércoles.
Según el fallo de la jueza Carolina Parra, ambos progenitores aceptaron su responsabilidad en los hechos y fueron condenados a dos años de prisión condicional. La magistrada los declaró culpables de privación ilegítima de la libertad de sus propios hijos, amenazas, desobediencia a una orden judicial y violación de domicilio, entre otros cargos. Como parte de la sentencia, no podrán acercarse ni tener contacto con los menores, ni siquiera en un radio de 300 metros, y deberán cumplir tratamientos de rehabilitación y apoyo psicológico.
El caso había generado una intensa búsqueda luego de que los menores desaparecieran en Santa Lucía el 21 de enero tras ser sacados de forma violenta del domicilio de su tía, quien tenía la custodia provisoria por decisión judicial. Tras varias horas de investigación y un operativo policial, los niños fueron encontrados en el mismo lugar de donde habían sido sustraídos y se encontraban en buen estado de salud.